jueves, 4 de diciembre de 2014

Fotografía creativa: El ritmo visual


El lenguaje visual es en muchos casos parecido al lenguaje musical. Esto es así ya que ambas pertenecen al ámbito de las Artes.

Al igual que escribir poesía, componer una canción, el fotógrafo también tiene que hacer uso de recursos artísticos para desarrollar el lenguaje, de allí que podemos decir que en el mundo de la composición fotográfica el ritmo es la repetición de un elemento formal dentro de la escena.

Por lo tanto, el ritmo es un concepto que tiene parentesco con el tema de la Relación de Partes, debido a que en ambas ocasiones la razón de ser de la fotografía está en los enlaces visuales que se producen entre las distintas unidades gráficas que integran la imagen; con la diferencia de que en el caso que ahora nos ocupa esta relación es siempre armónica, hay coincidencia en el mensaje que emiten las partes, y su peso comunicacional está más en el aspecto estético que en el contenido, por lo simple de su esencia, la repetición de figuras iguales o muy parecidas, lo que limita en alta medida las posibles interpretaciones significativas, pero mucho menos las potencialidades de expresar belleza.
Así mismo, debemos señalar además que el ritmo se puede conseguir dentro de la imagen en diversas medidas, desde notoriamente con una fuerza que lo hace evidente a primera vista, hasta con discreción en repeticiones no tan obvias que solo identifica el observador atento.
Para lograr una fotografía con un ritmo visual se deben encontrar varios objetos de un mismo motivo, estos pueden variar en color, pero si se desea también se puede lograr una repetición de módulo solo con colores, se tiene que hacer una composición en la fotografía, también se puede realizar esta repetición con colores como lo decía antes, formas o líneas. Hay que tener en cuenta de no solo mostrar un ritmo visual, sino de comunicar algo, bueno claro está que todo forma un poco de todo, y si no lo pareciera una repetición es algo que llama mucho la atención, realizar una armonía visual en la fotografía y captar la mirada del observador es lo que queremos llegar a obtener de un gran fotógrafo.
El ritmo de una fotografía es un elemento que se obtiene con la repetición de líneas, formas, tonos y colores. Puede ser el tema central de la imagen, o puede emplearse como un componente secundario: para captar la atención del observador o para estructurar la composición de la imagen.
Si quieres tomar una fotografía con ritmo, debes considerar incluir alguna variante en el cuadro de la imagen, porque a veces la repetición resulta monótona. 
Algunos ejemplos que ilustrarán las ideas
Los ritmos dinámicos: para la percepción del espectador sugieren movilidad
Si lo que se pretende es conseguir una sensación de cercanía o de lejanía se pueden utilizar los ritmos decrecientes o ritmos crecientes.
El ritmo estático:
Está basado en una sucesión, y esa repetición puede ser de unidades iguales a intervalos iguales, con lo que tendremos un ritmo estático y constante.
Un ritmo uniforme a los seres humanos no nos produce ninguna sensación, ya que es una repetición de forma regular.

Tipos de ritmo en fotografías
Hablamos de ritmo por alteración cuando tenemos una secuencia ordenada de elementos diferentes que se van alternando para aparecer varias veces en la misma imagen.
En el ritmo por simetría, tenemos una imagen en la cual si trazamos un eje imaginario, obtenemos dos mitades iguales e inversas, porque los elementos de un lado y de otro se repiten también en forma ordenada.
Tenemos ritmo por radiación cuando podemos distinguir claramente un centro en el encuadre de la imagen, y los elementos se repiten formando circunferencias en torno a ese punto central.
En el caso en que una secuencia se altera gradual y proporcionalmente en el espacio, tenemos ritmo de progresión, que se obtiene fácilmente con un sujeto monótono si se coloca la cámara en un ángulo oblicuo.
Estos tipos de ritmos se pueden combinar de distintas maneras en una misma imagen, hablamos entonces de ritmo compuesto. Cuando los ritmos combinados provocan un fuerte contraste, decimos que son ritmos combinados.
El ritmo puede lograrse fotografiando diversos sujetos, podemos por ejemplo encontrar repeticiones en un grupo de personas, en un paisaje, en la disposición de los edificios, o hasta en objetos más pequeños, como puede ser una reja  o un tejado.






Para terminar:
El ritmo es una repetición periódica de una figura con la que se puede conseguir un movimiento virtual provocado a través de la percepción de acentos y pausas a intervalos. (En artes visuales se distingue ritmo estático y ritmo dinámico)
Cuando se da una sucesión regular de formas visuales se produce un ritmo. La repetición regular del módulo generaría un ritmo uniforme, la introducción de un nuevo módulo en la repetición generaría un ritmo alterno, pueden también generarse ritmos crecientes, uniformes y decrecientes.
Si llenas el encuadre de formas rítmicas, la sensación que transmitirás es la de que la sucesión de ritmo continúa más allá de la fotografía; la impresión de que hay continuidad fuera del marco. Si por el contrario decides dejar espacio libre, la imagen acaba, tiene un principio y un final.


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